El nordeste de Brasil tiene más de 300 días de sol al año, y Natal es su puerta de entrada perfecta. A eso sumale Praia da Pipa, un antiguo pueblo de pescadores a 80 km que se convirtió en uno de los rincones más lindos del país.
Qué hacer en Natal
- El clásico paseo en buggy por las dunas de Genipabu, con emoción o sin emoción — vos elegís.
- Bañarte en las piscinas naturales de Maracajaú, a 7 km de la costa.
- Probar camarones en Ponta Negra mirando el Morro do Careca.
- El Forte dos Reis Magos, la construcción que dio origen a la ciudad.
Pipa: el broche de oro
En Pipa los acantilados rojizos caen sobre playas de agua tibia. En la Baía dos Golfinhos los delfines se acercan a metros de la orilla casi todas las mañanas. El centro es chico, caminable y lleno de restaurantes con mesas en la vereda.
Nuestro paquete clásico combina 4 noches en Natal + 3 en Pipa con traslados incluidos. La mejor relación playa-precio de Brasil hoy.






